domingo, 6 de abril de 2014

La simplicidad de las cosas

Porque siempre que no entendemos las cosas nos abruman? por el hecho de fallar?, por el hecho de no haber conseguido la meta a la que aspirabas? Supongo que esa debe ser la impresión general, pero también pasa una cosa muy curiosa, nos sentimos debiles, sin armas para afrontar el reto venidiero, totalmente expuestos al siguiente peligro. Es una reacción muy común, pero en ningún caso mas relevante que el mismo hecho en si. Tendemos a elevar mas la reacción personal que el problema en si, y por tanto dejamos de ser objetivos con la solución al problema y nos centramos en encontrarnos mejor. Es como si tubieras una sanguijuela clavada en la piel y te doliese, y que la solución fuera tomar algo para aliviar el dolor (en realidad las sangijuelas al morder te inyectan algo para que no duela pero la metafora me molaba). Nos centramos en lo incorrecto y perdemos la perspectiva de la solución. Pero tranquilos, no todo está perdido! La solución a este problema es tan simple como conocerte a tu mismo y dejar de engañarte con falacias de control, un poco de introspeccion personal y tolerancia cero al hipocrita que llevas dentro.